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viernes, 8 de febrero de 2019

UNA GRAN ESCRITORA

Debemos darle la enhorabuena a una de nuestras alumnas de 4º de ESO, Paula Pomi ha quedado finalista en un concurso de escritura con una carta dirigida a las mujeres en el ejército. Su gran trabajo se ha visto recompensado con este premio. ENHORABUENA PAULA!!!!!!!!!!!!
Buenos días; Le comunico que con fecha 31ENE19 se reunió en esta Subdelegación de Defensa en Granada, el Jurado de la 6º edición del Concurso Literario “Carta a un militar español”, para la selección del ganador y finalistas de los trabajos presentados por los Centros Docentes participantes en la provincia de Granada. Siendo el fallo siguiente:
GANADOR: ➢COLEGIO “EL CARMELO”. Título: “QUIEN LO IBA A DECIR”
FINALISTAS: ➢COLEGIO "SANTO TOMÁS DE VILLANUEVA". Título: “NUESTRO IDEAL DE JUSTICIA” ➢IES "AL-ZUJÁYR". Título: “LO QUE ESCONDEN SUS MEDALLAS” DE PAULA POMI RODRÍGUEZ
Lo que esconden sus medallas Por todo lo que encierran tus medallas, esas que te inundan el pecho, por todos los logros que esconden y los sufrimientos que abarcan, por la valentía y el honor que representan y por la persona que con orgullo las luce. A ti mujer. Que te he visto luchar con garras y dientes, que combates cada día y que cada día te superas. A ti, que has sucumbido a silencios que gritaban porque hablases, que has sabido ser fuerte incluso cuando los muros a tu alrededor se derrumbaban transformándose en escombro. Va por esa madre, por esa hija, aunque eres más que eso. A ti, que te he visto llorar, que te he visto reír. Que te han infravalorado por haber nacido así mujer. Que miras al frente, lista para pelear, que inundas tus pulmones de aire y te conciencias de lo que vales, que no es poco. Te he visto combatir con las manos desgarradas y la ropa hecha jirones, en una batalla constante, de una guerra que tienes que ganar. Va por esa persona que se abre paso en un mundo que le cierra las puertas . Eres una honra para ella, para él, para mí, para todos. Mi pecho se infla de orgullo y mis ojos relucen entre un mar de lágrimas, no unas lágrimas tristes o angustiosas, sino unas llenas de alegría, de emoción, de sonrisas. Sigue siendo así, mujer, sigue creciendo como lo haces y haciéndonos crecer a todas contigo. Seguiremos juntas, superando todos los obstáculos implantados en el camino y subiendo cada escalón con las manos enlazadas y los corazones unidos.
Paula Pomi Rodríguez 4º ESO

lunes, 2 de noviembre de 2015

Halloween. "Otra vuelta de tuerca" de Henry James. Concurso de relatos de terror.

Un año más, nuestra Biblioteca Escolar se preparó para celebrar Halloween y se aprovechó para acercarnos más a uno de los subgéneros narrativos que más atraen a nuestro alumnado, la literatura de terror.

Organizamos una serie de actividades de animación a la lectura que consistían en dar a conocer relatos de esta temática de distintos autores: Horacio Quiroga, H. P. Lovecraft, Edgar Allan Poe, Stephen King, Washington Irving y muchos otros más. Muchos de estos cuentos de terror están disponibles en la red. Desde aquí ofrecemos un enlace donde se hace una selección de los cien mejores y podemos leerlos y disfrutar de ellos:



Sin embargo, el alumnado de 2º de ESO tenía mucho que decir en cuanto a la literatura de terror ya que su lectura obligatoria de este trimestre para las clases de Lengua castellana y Literatura es...

(Pincha en el enlace y búscalo. ¡Hay muchos más!)




Se trata de un libro lleno de intriga y suspense en la que cada capítulo la trama va dando "otra vuelta de tuerca" complicándose cada vez más un misterio que estarás deseando que se resuelva.

Y, después de facilitar el acceso a todos estos libros y a este tipo de literatura, llegó la hora de escribir. He aquí algunos de los relatos seleccionados:





viernes, 30 de octubre de 2015

"Mi llegada a España", Orlando Costin.

Todo comenzó una mañana estival cuando yo tenía 2 años. Como cualquier infante a esa edad, me dedicaba a explorar el mundo desconocido que se abría a mis pequeños pies. Vivía feliz en un pueblo de Rumanía llamado Breaza, allí las colinas eran verdes con muchos bosques a sus faldas, el aire era limpio y la brisa soplaba agradablemente siempre. Todo era muy bonito, exceptuando que mis padres tuvieron que marcharse a España para conseguir dinero y darme a mí un mejor futuro.



Como iba diciendo, todo comenzó una mañana estival cuando yo tenía 2 años. Mi madre me llevó a la falda de una colina en la que había un claro con briznas de hierba y flores para pasar la mañana. Me lo pasé muy bien ese día, pero todo cambió cuando la tarde hizo acto de presencia y mis padres me dijeron que se iban a otro país a trabajar. Mi corazón se hizo trizas de inmediato porque me di cuenta según me hablaban de que no podían llevarme con ellos. Traté por todos los medios impedirle a mi madre que se fuera porque a esa edad no comprendía bien los motivos de tal evento. Entre sollozos y gritos, mi madre se marchó al autobús llorando y despidiéndose. Obviamente, no me quedé solo sino con mis abuelos, mis tíos y mis tías.

Cada semana mis padres me llamaban por teléfono y me decían que estaban bien y que pronto vendrían de visita y me traerían regalos y, efectivamente, cada mes venían a ver cómo estaba desde España; esto suponía tres días de viaje en autocar (ya que el avión era demasiado caro para costeárnoslo), pero a ellos no les importaba, solo querían verme y pasar un rato conmigo. Esos días que ellos pasaban conmigo, me sentía la persona más feliz del mundo, no me interesaban ni todos los regalos ni juguetes que me trajeran, solo pensaba en que debía aprovechar el tiempo con ellos al máximo, porque no podían permanecer conmigo mucho tiempo debido al trabajo.

La vida en el pueblo no era mala del todo, aun sin mis padres. Sí, siempre sentía la falta de afecto de ellos,  pero mis abuelos y mis tíos y tías la compensaban un poco. Jugaba con los animales, con los juguetes que mis padres me traían en sus visitas y con algunos amigos que tenía. El tiempo pasaba y pasaba y cada vez yo comprendía más cosas pero seguía sin entender por qué no me llevaron con ellos.

Pasó un año y medio de la partida de mis padres y una noche que estaba hablando con ellos por teléfono lo cambió todo.
-¡Hola hijo! Te quiero mucho, ¿cómo estás?- dijo mi madre.
-Bien, mamá. Yo también os quiero y quiero estar con vosotros- dije yo.
-Nosotros también queremos estar contigo pero tenemos que trabajar y si te traemos aquí, estarás solo todo el día y, además, el viaje es muy largo y duro.
Las palabras que dije en ese momento han permanecido aún hoy en el corazón de mi madre:
-Pero los niños tienen que crecer con los padres.
Mi madre se echó a llorar en ese momento y decidió que, aunque fuera duro, yo tenía razón y decidió  volver a por mí a Rumanía y traerme a España, por muy difícil que fuera traer a un  niño en autocar desde allí.

No fueron fáciles, sin embargo, mis primeros meses de estancia aquí, ya que no entendía nada de lo que la gente hablaba y tampoco tenía muchos amigos. Por tanto fue en esos años posteriores en los que forjé mi amistad con la soledad. Pasaba casi todo el día solo, porque las cuidadoras que contrataron mis padres para que no estuviera solo eran unas incompetentes (lo digo en plural porque contrataron y despidieron a varias), pero desde que vine a España me siento feliz de poder estar con mis padres.

Orlando Costin, alumno de 4º de ESO.